Fundado 24 de marzo de 2008 4 de julio del 2026
 
 
 
Pinterest     

 

   

Cabo Verde humilló a los altaneros argentinos, pero tristemente los sudamericanos avanzaron

 

México (Newsmexico.com.mx).-Cabo Verde fue de esas selecciones que surgen en cada Copa del Mundo, así como Camerún fue el equipo que asombró en Italia '90, Nigeria en Estados Unidos '94 o México en Francia '98, Cabo Verde le dio amor y dignidad al futbol metacomercializado del 2026.

Argentina avanzó a octavos de final por un autogol accidental de quien se estaba convirtiendo en uno de los héroes del partido, Diney Lópes (porque era la pareja ideal de Vizinha en la defensa central), y en tiempos extras logró el 3-2 sobre Cabo Verde.

La clasificación le estaba costando a los gauchos debido a su clásica soberbia y altaneria, porque todo el partido se la pasaron peloteando pensando que iban a aplastar a la sorprendente oncena africana, incluso cuando retomaron la ventaja con el 2-1 siguieron igual. Cabo Verde tuvo mala suerte, nunca llegó la anotación de la ventaja, siempre remaron contra corriente.

El equipo de Lionel Scaloni dominó la posesión desde el pitido inicial, buscando con paciencia espacios ante una defensa caboverdiana bien organizada. El primer gol llegó a mediados de la primera parte, cuando Lionel Messi culminó una fluida jugada colectiva con una definición precisa, tras recibir un pase filtrado milimétrico de Julián Álvarez.

Lejos de venirse abajo, Cabo Verde respondió con notable valentía. El conjunto africano adelantó sus líneas y obtuvo recompensa antes del descanso: un rápido contragolpe sorprendió a la defensa argentina, permitiendo a Ryan Mendes empatar el partido y entusiasmar a los aficionados neutrales presentes en el estadio.

LOS GOLES

Al minuto 29, Lionel Messi abrió el marcador con una gran definición de zurda dentro del área tras una asistencia de Lisandro Martínez. Fue su 20.º gol en la historia de los Mundiales, ampliando su récord histórico.

Cuando todos creían que Argentina ya se sentía clasificada y se dedicó a pelotear, al 59' – Deroy Duarte logra el 1-1 con un potente disparo que sorprendió a la defensa argentina.

En tiempos extra, al 93', Alexis Mac Allister asistió a Lisandro Martínez, quien definió con un remate de zurda para devolverle la ventaja a la Albiceleste 2-1.

Y, de nueva cuenta, la albiceleste se vio sorprendida con un golazo, quizás el golazo de la Copa del Mundo, 103' – Sidny Lopes Cabral ejecutó un espectacular remate desde fuera del área para el 2-2. El portero gaucho ni siquiera supo lo que le pasó por encima.

 El 3-2 fue una tragedia africana, porque al minuto 111, tras un tiro de esquina ejecutado por Lionel Messi, el balón cayó al área donde Cristian Romero conectó un cabezazo que se desvió en el defensor caboverdiano Diney Borges con la mano de manera accidental, introduciendo el balón en su propia portería. La FIFA acreditó la anotación como autogol.

EL ANALISIS

El empate no hizo más que aumentar la concentración de Argentina tras el descanso. Enzo Fernández y Rodrigo De Paul tomaron el control del mediocampo, imprimiendo mayor ritmo al juego y estirando la línea defensiva de Cabo Verde. La presión dio sus frutos cuando Julián Álvarez devolvió la ventaja a Argentina con una definición serena, tras una excelente jugada por la banda izquierda.

Mientras Cabo Verde se volcaba al ataque en busca de un nuevo empate, comenzaron a aparecer espacios en su retaguardia. Argentina supo aprovecharlos a la perfección y, en los minutos finales, Lautaro Martínez sentenció el encuentro con un remate a corta distancia tras otra jugada ofensiva incisiva, asegurando así que no hubiera sorpresas de última hora.

Aunque la superioridad técnica de Argentina resultó decisiva, Cabo Verde se ganó el reconocimiento general por su planteamiento valiente. Los "Tiburones Azules" no se encerraron atrás, compitieron con intensidad en el medio campo y generaron varias ocasiones de peligro ante uno de los favoritos del torneo, despidiéndose de la competición con la cabeza bien alta.

Para Argentina, esta actuación supuso una nueva demostración de la profundidad de su plantilla y de su versatilidad ofensiva. Messi volvió a marcar el ritmo en los momentos clave, Álvarez combinó una movilidad incesante con un gol y una asistencia, y el trío de centrocampistas controló las fases decisivas del encuentro.

Desde el pitido inicial, Argentina impuso su dominio sobre el balón. El trío conformado por Rodrigo De Paul, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister marcó el ritmo del partido, alternando constantemente el juego para desequilibrar una defensa caboverdiana muy compacta. Lionel Messi, jugando entre líneas, atraía continuamente a los defensores, creando espacios para Julián Álvarez y los laterales.

A pesar de este dominio territorial, Cabo Verde nunca se rindió. Los "Tiburones Azules" defendieron con gran solidez antes de lanzar rápidos contraataques. El gol del empate recompensó a un equipo valiente, capaz de explotar los pocos huecos que dejaba la defensa argentina.

El punto de inflexión del partido llegó tras el descanso. Lionel Scaloni exigió mayor dinamismo en el último tercio del campo, lo que permitió a Argentina generar más ocasiones de gol. Las incursiones ofensivas de los laterales y las carreras de Julián Álvarez estiraron gradualmente el bloque defensivo rival.

La experiencia y la calidad técnica de los sudamericanos marcaron entonces la diferencia. Argentina aumentó el ritmo de su juego, recuperó rápidamente la posesión tras cada pérdida y evitó que Cabo Verde desarrollara sus transiciones ofensivas. El tercer gol recompensó este dominio creciente y sentenció definitivamente el resultado.

Individualmente, Lionel Messi volvió a dirigir el juego con su visión y precisión, mientras que Julián Álvarez resultó invaluable con su incansable movimiento y eficacia. Enzo Fernández también ofreció una actuación muy sólida en el mediocampo, equilibrando a la perfección las fases ofensiva y defensiva.

Cabo Verde, sin embargo, se retira de la competición con la frente en alto. En su primera participación en la fase eliminatoria de un Mundial, el equipo africano demostró una organización notable, una mentalidad impecable y una auténtica capacidad para competir con uno de los mejores equipos del torneo.

Argentina continúa así su camino con confianza, pero este partido también sirvió como recordatorio de que, a partir de las rondas eliminatorias, incluso la más mínima bajada de intensidad puede ser aprovechada. Si la Albiceleste mantiene su eficacia en ataque a la vez que muestra una mayor disciplina defensiva, seguirá siendo una de las principales candidatas al título mundial.

 

 

Revisa tu horóscopo azteca